LOS AÑOS MARAVILLOSOS DE LOS 70 Y LOS 80
Aprovechando este feriado largo,
leo en las noticias locales, el justo
homenaje y reconocimiento a la señora Meche
Gonzales, me vienen los recuerdos,
estas dos disciplinas deportivas fútbol y el vóley, eran vividas intensamente en aquellas épocas, ya que en mi barrio
popular la Libertad, existían por cada cuadra un club deportivo, que por cierto
eran muy competitivos, cada domingo o en
temporadas de vacaciones de inicio del nuevo año. mi madre,
doña Teodosia Castillo Navarro,
era una integrante y una jugadora a carta cabal, siempre demostraba
entrega, pundonor, en estas justa lides, los hijos de todas estas familias
anónimas deportivas, éramos los aficionados y fanáticos de aquella época, éramos
los que arengábamos : “ harina, harina,
el equipo ya se orina”, o aquella “ojo pestaña y ceja el equipo no se deja”;
existían familias enteras identificadas con estas dos disciplinas, las
rivalidades eran tremendas, pero nunca se dejaba de ser buenos vecinos,
recuerdo al amigo de la familia Víctor García,
conocido como Casareto, era como el
entrenador del club, a la familia Medina,
a la familia Bazán, a la señora Irene, más conocida como la “negra Irene”, de potentes
mates, también teníamos dos meches, la señora Meche Arroyo, la señora Meche Ángeles,
a la señora Chávela, delgadita ella, pero con una habilidad y picardía en su
juego, a la familia Cueto; cada cuadra, pues tenían sus lideresas y destacadas
jugadoras, que formaron el glorioso “Alianza Libertad”, toda una gran selección
y dignas de ser recordadas.
En el futbol, recuerdo al club
deportivo “Santa Rosa” y al “Porteño”, en el primero, jugaban mis primos Anibal Castillo Bedón, Coco Castillo Bedón, Alfredo Carrillo Bedón,
sus amigos, el Negrito Pascacio, chinito
Alegre, Zorrito Manuel, Valdez y
otros destacados jóvenes de la época, se iniciaron en la categoría Cali chines
y Juveniles, según cuenta mi padre Eduardo Castro Espino más conocido
como “Palito”, era el entrenador, Colver
Zamudio, el delegado, mis tíos Oriel Castillo Navarro, Amador Carrillo,
eran los hinchas, de sus hijos, jugaban por la Semana de Chimbote, grandes
campeonatos, cuyas finales eran de infarto cuando se enfrentaban en las
finales, con la familia “Rubiños”.
El club “El Porteño”, sé que tiene sus orígenes, pero inicio contando cuando estuvo bajo la dirección de mi recordado tío Aquino Caldas, jugador del Manuel Rivera, hincha acérrimo del José Gálvez, que por cierto el club
tenia los colores del club de sus amores, también las finales eran infartantes,
recuerdo aquel campo por donde ahora está ubicado la Parroquia “Perpetuo
Socorro”, era un lleno total. Mi padre
Palito Castro, era un jugador más, Fernando Caldas Castillo, Oscar Caldas, Constante Ordoñez, en el arco el popular Macaya, el legendario “Pinocho”, Raúl Díaz, el
flaco Rosas, César Palacio, Perico Mendiola y otros destacados jugadores,
dignos de ser recordados. Que lugares no
habremos conocido gracias a este deporte de pasión y multitudes, de norte a
sur.
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