sábado, 20 de abril de 2013

LOS AÑOS MARAVILLOSOS DE LOS 70 Y LOS 80


LOS AÑOS MARAVILLOSOS DE LOS 70 Y LOS 80

Aprovechando este feriado largo, leo  en las noticias locales, el justo homenaje y reconocimiento a la señora Meche Gonzales,   me vienen los recuerdos, estas dos disciplinas deportivas fútbol y el vóley,  eran vividas intensamente  en aquellas épocas, ya que en mi barrio popular la Libertad, existían por cada cuadra un club deportivo, que por cierto eran muy competitivos,  cada domingo o en temporadas de vacaciones de inicio del nuevo año.   mi madre,  doña Teodosia Castillo Navarro,  era una integrante y una jugadora a carta cabal, siempre demostraba entrega, pundonor, en estas justa lides, los hijos de todas estas familias anónimas deportivas,  éramos  los aficionados y fanáticos de aquella época, éramos  los que arengábamos : “ harina, harina, el equipo ya se orina”, o aquella “ojo pestaña y ceja el equipo no se deja”; existían familias enteras identificadas con estas dos disciplinas, las rivalidades eran tremendas, pero nunca se dejaba de ser buenos vecinos, recuerdo al amigo de la familia Víctor García, conocido como  Casareto, era como el entrenador del club, a la familia Medina, a la familia Bazán, a la señora Irene,  más  conocida como la “negra Irene”,  de potentes mates, también teníamos dos  meches, la señora Meche Arroyo, la señora Meche Ángeles,  a la señora Chávela, delgadita ella, pero con una habilidad y picardía en su juego,  a la familia Cueto;  cada cuadra,  pues tenían sus lideresas y destacadas jugadoras, que formaron el glorioso “Alianza Libertad”, toda una gran selección y dignas de ser recordadas.

En el futbol, recuerdo al club deportivo  Santa Rosa” y al “Porteño”, en el primero,  jugaban mis primos Anibal Castillo Bedón, Coco Castillo Bedón, Alfredo Carrillo Bedón, sus amigos, el Negrito Pascacio, chinito Alegre, Zorrito Manuel, Valdez  y otros destacados jóvenes de la época, se iniciaron en la categoría Cali chines y  Juveniles, según cuenta mi padre Eduardo Castro Espino más conocido como  “Palito”, era el entrenador, Colver Zamudio, el delegado, mis tíos Oriel Castillo Navarro, Amador Carrillo, eran los hinchas, de sus hijos, jugaban por la Semana de Chimbote, grandes campeonatos, cuyas finales eran de infarto cuando se enfrentaban en las finales, con la familia “Rubiños”.

El club “El Porteño”, sé que tiene sus orígenes,  pero inicio contando cuando estuvo bajo  la dirección de mi recordado tío Aquino Caldas, jugador del Manuel Rivera, hincha acérrimo del José Gálvez, que por cierto el club tenia los colores del club de sus amores, también las finales eran infartantes, recuerdo aquel campo por donde ahora está ubicado la Parroquia “Perpetuo Socorro”, era un lleno total. Mi padre Palito Castro, era un jugador más, Fernando Caldas Castillo, Oscar Caldas,  Constante Ordoñez, en el arco el popular  Macaya, el legendario “Pinocho”, Raúl Díaz, el flaco Rosas, César Palacio, Perico Mendiola y otros destacados jugadores, dignos de ser recordados.  Que lugares no habremos conocido gracias a este deporte de pasión y multitudes, de norte a sur.

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